lunes, julio 03, 2006

A lot different before, Mr. Scott. A lot different.

A estas alturas el no haber visto "El hombre que mató a Liberty Valance" es casi casi como no haber visto "Alien" o cualquiera de las mil películas que todo el mundo te dice que no te debes perder. Todas las películas de John Ford tienen muchas posibilidades de pertenecer a esa lista. Salvo "Cuna de Héroes" (demasiado patriotera hasta para Ford) y alguna que otra no tengo queja "los tres directores favoritos" de Orson Welles. De hecho "Las Uvas de la Ira", "El Último Hurra" y, sobre todo, "Centauros del Desierto" son tres de mis películas preferidas. En "El Hombre que mató a Liberty Valance" una vez más se dan cita los mismos personajes de todas las películas de Ford y todos interpretados por actores de su confianza.

El resultado es un "western a deshoras", pero magistral (es lo que tiene ser John Ford). Los personajes de James Steward y John Wayne luchan por algo más que por Vera Miles: por imponer su visión de como se debe vivir y morir en el oeste (esto es, el mundo). Uno se siente tentado de seguir ciegamente a ese buen chico valiente, bondadoso y cabezota que es James Steward. Pero en el otro rincón está el viejo John Wayne: reaccionario, chulo y con ese tono de voz perdonavidas en todo lo que hace. Durante los 60 el Duque fue de universidad en universidad participando (sería más correcto decir "enfrentándose") en debates con los estudiantes. En uno de ellos alguien le preguntó sobre lo falso que era su pelo. Wayne contestó sin cambiar el gesto (es lo que tiene ser John Wayne) "Hijo, no hay ni un sólo que no sea de verdad en este peluquín". Sí, andaba de una forma rara. Sí, el tipo era prácticamente un nazi. Sí, pero, al igual que el reverendo Jesse Custer uno lleva demasiado tiempo con el Duque a su lado para darle la espalda.

6 Comments:

Blogger colombo said...

OBRA MAESTRA ABSOLUTA, MERRICK!!!!
Una de las mejores pelis de todos los tiempos. ¿Para cuando un post del señor HITCHCOCK?

julio 04, 2006 9:24 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

la de tiempo que estuve intentando localizar el origen de aquel muy diferente señor scott,hasta que un buen día revisioné esta maravillosa película...,sin duda se encuentra en el top ten de mis películas favoritas de siempre

un saludo

julio 04, 2006 10:36 a. m.  
Blogger -merrick- said...

¿Un post de Hitchcock para que todo el mundo vea lo listo que eres y la de veces que te has leído el librito de Truffaut? Bueno vale. ya tengo excusa para revisionar "Vertigo" (por cierto, película real como la vida misma...)
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Eh Roc! Qué bueno que viniste! Ahora viendo esta peli creo que hasta le viene muy grande a Migala (bueno, me sigue encantando "la increible aventura" pese a los tigres amenazantes). Un saludo para ti...


Me debes la revancha (losélosé), :)

julio 04, 2006 12:25 p. m.  
Blogger Niloe said...

Hace un par de años, mi profesor de filosofía de la mente nos invitó a una proyección de "Centauros del desierto" en la facultad. Compró café y trajo pastitas en una de esas latas que nunca había visto llena de otra cosa que no fueran agujas e hilos.
Ver la película era algo así como nuestras prácticas en relación al tema de las emociones. El profesor, además de ser un cabrón, resultó ser un freaki, y la proyección duró casi 5 horas. El tío detenía la película cada minuto para explicar cada escena, cada símbolo, cada enfoque...En fin, salí hasta los huevos, pero con la sensación de haber visto algo grande.

julio 05, 2006 11:54 a. m.  
Blogger -merrick- said...

Es una peli impresionante. El "Tio Ethan" que hace Wayne es el personaje más obsesivo y oscuro de la historia del cine... eso de dispararle a los ojos a los indios para que su espíritu no encuentre el paraiso es bestial. En el cine de ahora se mostraría de una forma explícita, pero Ford simplemente lo cuenta... ¿Puede ser más horrible?

julio 05, 2006 12:07 p. m.  
Blogger transfigurate said...

no!!, te lo cuenta y ya está. "western a deshoras", qué bueno

julio 05, 2006 12:23 p. m.  

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